Bienestar


Expande tu cerebro: dónalo

México cuenta con neurocientíficos calificados capaces de guiar investigaciones con las que además de encontrar nuevas evidencias para el entendimiento de las enfermedades mentales, también rompen paradigmas que pueden cambiar el curso del desarrollo de medicamentos. #DonaTuCerebro

Expande tu cerebro: dónalo | La Crónica de Hoy

Foto: Especial

Tú podrías ser pieza clave para el desarrollo del fármaco con el que se curarán las demencias y otros trastornos de la mente, innovación terapéutica que con seguridad sería acreedora del Premio Nobel y que al mismo tiempo te garantizaría la trascendencia como ser humano.

Esta oferta podría cumplirse si pones el cerebro a trabajar, para lo cual no es necesario estudiar neurociencias ni dedicarse a la investigación científica, ya que basta con hacerle saber a toda la familia y personas cercanas, tu deseo de donar la materia gris el día en el que mueras.

Una vez que duermes para siempre dentro del ataúd, los tejidos que conforman al cerebro se comienzan a deteriorar hasta destruirse, por lo que nunca más volverán a servir. Si has elegido la cremación, tu corteza prefrontal, el sistema límbico, la amígdala y el Locus níger, entre muchas otras estructuras, serán reducidas a tan sólo cenizas.

Sin embargo, si en vez de que tu cerebro se pierda en el tiempo, optas por donarlo a la ciencia, tendrías la oportunidad de ser parte de alguno de los protocolos de investigación con los que además de ayudar a entender la naturaleza de las enfermedades mentales, también se abren líneas de investigación para desarrollar nuevos medicamentos.

En México esto es posible desde hace ya casi treinta años cuando se fundó el primer centro de acopio de encéfalos de América Latina en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, el cual fue nombrado como Banco Nacional de Cerebros en 2012.

Desde que el banco de cerebros fue fundado por el Doctor Raúl Mena López, este centro de investigación ha sido un semillero de información a nivel global, hallazgos que han sido documentados gracias a que personas con alguna enfermedad neurodegenerativa y sus familiares permitieron la donación del encéfalo.

Dentro de las líneas de investigación del doctor Mena estaban los trabajos relacionados con enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkison, entre otras, estudios a los que el doctor José Luna Muñoz dio seguimiento y dirección después de que en 2011 el fundador del BNC sufriera el derrame cerebral que lo alejó para siempre de los laboratorios.

Desde entonces y hasta diciembre del año pasado, el doctor José Luna Muñoz ocupó el cargo de coordinador del BNC y junto con sus equipos de investigadores y estudiantes han aportado a las neurociencias conocimientos que rompen paradigmas y que incluso podrían cambiar el curso del entendimiento de las enfermedades neurodegenerativas.

Por ejemplo: hoy día se estudia el diseño de fármacos que inhiban el desarrollo del proceso de fosforilación que tiene lugar en una proteína de nombre Tau, ya que presuntamente éste es el motivo por el que se inicia el deterioro neuronal. Contrario a esto, las investigaciones encabezadas por el doctor Luna Muñoz han encontrado que esta fosforilación tiene un efecto de protección sobre las neuronas, información documentada que podría cambiar el diseño de los medicamentos.

LA TRASCENDENCIA. Tras 25 años de haber pertenecido al Cinvestav y de haber tomado la batuta como coordinador del BNC, el doctor José Luna Muñoz es ahora Director del Biobanco Nacional de Demencias México, organización cuya infraestructura profesional está conformada por investigadores nacionales e internacionales.

“A diferencia del BNC que es un centro de acopio de especímenes, en el Biobanco también recibimos otros tejidos, así como líquidos humanos, esto con el fin de tener más elementos que nos ayuden a comprender mejor las enfermedades”, apuntó el doctor Luna Muñoz.

En este sentido explicó que con la tesis de maestría de una de sus alumnas se rompe uno de los muchos paradigmas que al día de hoy prevalecen. Con este trabajo de investigación se demuestra que la proteína Tau no sólo se encuentra en el sistema nervioso central sino que también está presente en otros órganos como el páncreas.

“Si además del cerebro también contamos con la saliva de la persona con alguna demencia, así como con algunos de sus órganos, se podrá hacer una mejor relación del mecanismo fisiológico de la enfermedad, por eso es importante que las personas donen sus órganos al morir”, destacó.

La labor del doctor José Luna Muñoz, —y lo que en un inicio fue el objetivo del doctor Raúl Mena López—, ha trascendido más allá de las fronteras mexicanas, ya que durante 2019 se incrementó su participación en países como Colombia, Perú, Belice, Ecuador y República Dominicana en donde además de pertenecer a la Red Latinoamericana para crear Bancos de Cerebros, también desarrolla líneas de investigación. En este sentido cabe destacar que de las investigaciones realizadas en el BNC se desprende el descubrimiento de una proteína llamada Factor de Splicing, la cual nunca antes había sido mencionada. Para darle seguimiento a esta información, el doctor Luna Muñoz ha iniciado protocolos en la Universidad Henríquez Ureña de República Dominicana, en donde ha sido reconocido con el grado más alto dentro de la comunidad científica, aun siendo extranjero.

El pasado 5 de febrero, el doctor Luna recibió el Doctorado honoris causa que otorga el Senado de la República, la Cámara de Diputados y el Colegio Internacional de Profesionistas, esto en el marco del foro “Uniendo a la humanidad con la ciencia” en la Cumbre del conocimiento México 2020.

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